El Lecho de Osmund  

Posted by Ariel


Un mercenario que ya se había hecho casi familiar de los mas antiguos septones era quien estaba recorriendo los salones. Una costumbre adquirida de haber cumplido tiempo atrás un trabajo de protector de una hermana; de quien ya pocos recordaban.

En una alcoba no muy lejana de alli, un joven acolito arrima la puerta saliendo al pasillo el mismo se acomodaba un rosario a manera de pulsera como anonadado, mirando parte al rosario, y parte al piso, traspasando quizas ambos con la vista, como si la vista no fuera algo a lo que le estuviera realmente dando uso en ese momento, sino que estuviese nadando en sus pensamientos, tocando el rosario cual autista, sin moverse de al lado de la puerta.

Un grupo de acolitos y septones estaban mirandolo al muchacho, pero el no se habia percatado, estaban todos pendientes de aquella puerta, el pasillo parecia el salon de espera de un alquimista herbolario.

- "¿Y bien? " - Finalmente impaciente uno de los acolitos le dijo mirandole a los esquivos ojos del joven que salia de la habitación.
- "Eh?... ah, si Septa Igraine dijo" - Respondió el muchacho cuando recobró conciencia, como si despertara de un mal sueño y lo hubieran enganchado durmiendo en su puesto de trabajo. De todas maneras el animo de respuesta no duró mucho, ya que enseguida volvio a sus pensamientos, alejandose lentamente, con pasos cortos y la mirada vácua como al piso y adelante, aun pensando o razonando algo.

"Permiso hermanos y hermanas...Disculpen... permiso" Una señora de gesto adusto y entrada en años se abria paso entre las decenas de personas que esperaban para ser llamadas por Osmund, rezaban, o simplemente habian adelantado su duelo, sabiendo las condiciones criticas del Septón.

La septa entro y cerró la puerta. Estuvo un tiempo considerable, y al salir explicó que por ese dia el septón no recibiria a nadie mas. El Septón Osmund acercaría su voluntad a los 7 aquella misma noche.


This entry was posted on miércoles, octubre 26, 2011 at 18:00 . You can follow any responses to this entry through the comments feed .

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Choque de reyes

En un mundo donde los veranos se alargan décadas y los inviernos pueden durar toda una vida, la corona de Poniente tiene un precio. Traición, lujuria, intriga y fuerzas sobrenaturales agitan las cuatro esquinas del Reino, desde el sur intrigante y las tierras salvajes del este, hasta el gélido norte y el viejo Muro que protege el reino de la oscuridad que hay más allá. Reyes y Reinas, caballeros y renegados, mentirosos y nobles compiten por el poder en una lucha sangrienta por el Trono de Hierro.
Un cometa del color de la sangre hiende el cielo, cargado de malos augurios. Y hay razones sobradas para pensar así: los Siete Reinos se ven sacudidos por las luchas intestinas entre los nobles por la sucesión al Trono de Hierro. En la otra orilla del mar Angosto, la princesa Daenerys Targaryen conduce a su pueblo de jinetes salvajes a través del desierto. Y en los páramos helados del norte, más allá del Muro, un ejército implacable avanza hacia un territorio asolado por el caos y las guerras fratricidas.  Joffrey Baratheon, primogénito del rey Robert, lo sucede en el Trono de Hierro tras los últimos acontecimientos y gobierna los Siete Reinos con crueldad. Pero no es más que un pelele en manos de su madre, la reina regente Cersei, y de sus consejeros. Tyrion Lannister asume el cargo de Mano del Rey y hace valer sus artes de manipulador para defender al rey Joffrey de sus enemigos... y proteger su vida de los supuestos amigos. Los hermanos de Robert dirigen sus ejércitos en una guerra de sucesión que desangra Poniente, mientras Robb Stark es proclamado Rey en el Norte. Al mismo tiempo, los exploradores de la Guardia de la Noche, desguarnecidos y abandonados de la mano de dioses antiguos y nuevos, se preparan para afrontar una invasión de proporciones terroríficas.