Cuesta abajo  

Posted by Ariel

Eyrie, visto desde el Valle de Arryn
Desde Nido de Aguila, uno se entera antes que nadie cuando amanece. Incluso cuando aun no todo el territorio ha probado la dulce caricia del sol, una caricia que en estos años se está haciendo cada vez más debil.

Es el alba antes que en otras áreas de Westeros. Pero Twelve está terminando de ajustar su montura, Boris rezando alguna de sus oraciones reservadas para los viajes mientras acaricia a su noble animal y Alen haciéndo sus ultimos preparativos (y elecciones de equipaje) frente a su montura, acompañado de otro muchacho algo más joven, y cargado excesivamente de montones de libros y herramientas.

Un cuarto animal viene cargado de una buena parte de aquellos elementos y a Alen se lo ve haciéndo uso de la ayuda de aquel joven acólito que parece estar atento a lo que Alen va indicando.

Estandarte
Un hombre de barba afeitada, y ojos claros, azules de una armadura marrón y plata, junto con algunos hombres, con armaduras más básicas pero con el mismo estandarte parece esperar en la puerta del monasterio.


Un monaguillo se encuentra barriendo el vasto patio exterior.

No hay mucha gente levantada aún, el silencio de la mañana solo se ve perturbado por el sonido de algún ave rapaz y los ocasionales roces de grebas metálicas de los soldados que hacen rondas en el exterior del monasterio. Y el cielo marcado solo por aquella singular marca del astro rojo dibujándose en el cielo.

Aquel hombre de armadura, bajando con habilidad de su montura, entra al patio exterior del monasterio seguido de tres hombres.
"¿Son ustedes entonces los que viajan al sur, presumo? Me presento, soy Sir Gavin Moore y me dirijo a Los Gemelos, al norte. Tengo ordenes de Lady Arryn de ofrecer nuestra compañía, y protección, durante el tiempo que nuestro camino corresponda con el de pereginos. Pero como bien sabrán, hasta Tridente, al menos coinciden nuestras sendas... Luego yo estaría partiendo por Kingsroad, hacia el norte."


Choque de reyes

En un mundo donde los veranos se alargan décadas y los inviernos pueden durar toda una vida, la corona de Poniente tiene un precio. Traición, lujuria, intriga y fuerzas sobrenaturales agitan las cuatro esquinas del Reino, desde el sur intrigante y las tierras salvajes del este, hasta el gélido norte y el viejo Muro que protege el reino de la oscuridad que hay más allá. Reyes y Reinas, caballeros y renegados, mentirosos y nobles compiten por el poder en una lucha sangrienta por el Trono de Hierro.
Un cometa del color de la sangre hiende el cielo, cargado de malos augurios. Y hay razones sobradas para pensar así: los Siete Reinos se ven sacudidos por las luchas intestinas entre los nobles por la sucesión al Trono de Hierro. En la otra orilla del mar Angosto, la princesa Daenerys Targaryen conduce a su pueblo de jinetes salvajes a través del desierto. Y en los páramos helados del norte, más allá del Muro, un ejército implacable avanza hacia un territorio asolado por el caos y las guerras fratricidas.  Joffrey Baratheon, primogénito del rey Robert, lo sucede en el Trono de Hierro tras los últimos acontecimientos y gobierna los Siete Reinos con crueldad. Pero no es más que un pelele en manos de su madre, la reina regente Cersei, y de sus consejeros. Tyrion Lannister asume el cargo de Mano del Rey y hace valer sus artes de manipulador para defender al rey Joffrey de sus enemigos... y proteger su vida de los supuestos amigos. Los hermanos de Robert dirigen sus ejércitos en una guerra de sucesión que desangra Poniente, mientras Robb Stark es proclamado Rey en el Norte. Al mismo tiempo, los exploradores de la Guardia de la Noche, desguarnecidos y abandonados de la mano de dioses antiguos y nuevos, se preparan para afrontar una invasión de proporciones terroríficas.