Las manos de Boris se estrellaban una y otra vez en un sonoro palmoteo. El discurso había concluido pero el acólito continuaba con su mirada clavada sobre Alen; Que terribles calamidades maquinaba su sortílega mente. Imaginó a Libro montado sobre un dragón, rojo como sangre espesa, lanzando rayos y maldiciones sobre un convento lleno de huérfanos, mientras sus carcajadas sonaban como una plegaria hacia alguna deidad pagana.
Agitó su cabeza tratando de esfumar aquellas imágenes; junto a él compartiría una larga travesía cuya valía iba por sobre cualquier desagrado que pudiera provocarle. "Que los acontecimientos futuros decidan su destino" Reflexionó finalmente.
Aunque algunos presentes se congregaban alrededor de la nueva Septon, con el fin del evento la mayoría se disponía a abandonar el salón; Entre ellos se perdía la figura del hermano Willis. Si su actitud hubiera sido la de gritar y arrojar verdura podrida sobre Igraine al momento de su juramento, su latente rencor sería menos evidente que con aquel hipócrita y débil aplauso.
"Al parecer ese hechicero sigue ahí de pie". Boris comenzó a caminar en su dirección."Calcula bien tus palabras joven león, no des ningún signo de debilidad. Mantén a tus amigos cerca y a los brujos y espadachines aún más cerca."
-"Mi querido hermano, es un placer verlo tan fresco y despejado por la mañana."- Saludó apenas vió que Alen se percataba de su presencia. "¿Disfrutó el discurso de nuestra nueva Septa Mayor?"
Boris sonrió ligeramente. "Tan inusual como nuestra próxima misión; debo decir, que estoy verdaderamente feliz por compartir esto con un colega amante de las letras. Por cierto... ¿Ya tiene todo preparado para partir?"
- "Que yo sepa sí, a menos que esté olvidando algo. Llevo conmigo mi copia de la Estrella de Siete Puntas, el rosario del Septon Osmund (que la Madre guarde su espíritu)," al decir esto, Libro cerró su mano sobre el amuleto, "mis hábitos y algunas mudas de ropa. Según entendí las provisiones nos las va a otorgar la Abadía, así que no deberíamos preocuparnos por eso... se le ocurre algo más que podría llegar a necesitar? No soy de realizar viajes muy a menudo, y podría pasárseme por alto algo que podría parecer muy básico para un hombre de mundo como usted."
-"Por favor hermano..." - Un carcajada muda de cortesía broto del acólito. "Ni soy yo un hombre de mundo, ni el mundo es tan diferente a usted. Mientras tengamos para llenar el estómago a diario solo nos resta pedirle buena fortuna a los dioses (Aunque no vendría mal llevar una dotación extra de tabaco y hierbas para el té, no es menester hacer un voto de modestia durante el trayecto). Incluso una gallarda espada está presta a defendernos en caso de peligro; Y por cierto ¿Ha visto al buen Pwelve?"
-"Estoy detrás de vosotros, y por cierto es Twelve"- asomó por detrás de los presentes el mencionado -"espero no se sienta incomodo con mi presencia" - miro a Boris con una sonrisa y sus ojos cerrados, su tono de voz fue amable, al mismo tiempo que cándido.
El acólito no pudo evitar estremecerse al oír la voz de Twelve detrás suyo, y por un momento la brujería de Alen no le pareció tan aterradora como siempre.
Nuevamente los tres compañeros se hallaban juntos; Los murmullos a su alrededor acallaron y los invitados que aún permanecían en el recinto quedaron inmóviles, Boris lo notó y también no lo notó, estaba inmerso en la sensación que su grupo le transmitía. Una brisa cálida pero poderosa invadió el salón (A pesar del hecho que las ventanas estaban cerradas), y junto a su aire revoloteaba el cantar de un millar de aves. Así, como todo comenzó, acabó. El bullicio próximo volvió a escucharse y no quedaba rastro de ninguna ventisca; El tiempo retomaba su curso natural y sin embargo la impresión de grandeza que experimentó sobre su nueva comunidad no desapareció, ni lo haría.
Algo confuso todavía, Boris miró a Libro y le dijo -"¿Lo ve hermano? Nuestra espada guardiana siempre está vigilante."
- "Es algo reconfortante. Tengo el presentimiento de que vamos a necesitar de sus proezas dentro de no mucho tiempo; posiblemente vamos a necesitar de todo lo que todos nosotros podamos hacer. Estoy convencido de que los Siete nos reunieron por algo."
Twelve se quedo viendo a libro y a Boris -"disculpen, yo se que están muy emocionados por este viaje, pero si algo he aprendido con el paso del tiempo, es que hay que ser cuidadosos, así que, si tienen algo que tratar propongo que sea en un lugar menos transitado" - Se detuvo solo un instante con aire pensativo, e inmediatamente agregó - "Por cierto, mucho no hemos hablado entre nosotros y si vamos a viajar, mas vale conocernos mejor, por lo que propongo que nos reunamos en algún cuarto donde podamos hablar tranquilamente y sacarnos las dudas rápidamente, no espero que cuenten su vida, simplemente pregunten lo que precisen saber y ya"-
Se le dificultaba mucho la interacción consecuencia posiblemente de experiencias pasadas, una ligera pero perceptible batalla interior se libraba tras las facciones del mercenario.
Se le dificultaba mucho la interacción consecuencia posiblemente de experiencias pasadas, una ligera pero perceptible batalla interior se libraba tras las facciones del mercenario.
- "Sin duda hay preguntas por hacer..."- Contestó Boris a Twelve y luego fijo su mirada sobre Alen. -"Y preguntas por responder... Las paredes dentro de este monasterio están al acecho de secretos y créame noble guerrero, tenemos un largo viaje en el que conocernos. En cuestión de horas estaremos fuera de este sitio y la inmensidad del campo asegurará mejor nuestra charla."
El acólito quería y necesitaba dialogar acerca de la trama tejida sobre esta tarea, pero no aquí. Había escuchado suficiente de Igraine anoche y temía volver a escucharlo dentro de este convento. ¿Era la intuición o la voluntad de los siete que le prevenía?-"Comprendo, entonces dejaremos las cuestiones para el camino, por cierto, conque me llaméis Twelve basta, lo de noble guerrero, es demasiado titulo para alguien tan mundano como yo, espero sepais comprender."-
-"Hmm... Es Twelve un nombre o un apodo?" - Mientras decia esto, su facción denotó una leve vacilación, y se adelantó a posibles reacciones - "No, no importa, imagino que es mejor dejar estas cosas para el viaje, no es cierto?" - dijo apurando sus palabras.
- "Q-quizá también fui un tanto impertinente al preguntar... Argh... Mis disculpas." El joven llevó sus manos a la cabeza perceptiblemente frustrado.
-"Bueno, me retiro por ahora. Imagino que nos veremos directamente a la hora de partir."- Se apresuró Boris a acotar al notar cierto incómodo silencio. "Si me necesitan para algo estaré en mi habitación".
Así el acólito se despidió de sus compañeros.
-"Interesante, muy interesante, hasta luego señor Boris y señor Alen, yo también debo retirarme, debo hacer ciertas cosas antes de partir"- Dijo Twelve inclinándose levemente, se reincorporó, dió media vuelta y se retiró sin más.
-"Si... si, es mejor que nos retiremos a terminar nuestros preparativos. Hasta luego entonces, señor Boris." -
Boris emprendió el camino que lo llevaría a su habitación, la suerte estaba echada y solo quedaba por esperar la hora de partir. Sin embargo una sonrisa se escapó de su expresión mientras pensaba que era remotamente posible que algo de gloria lo esperara al final de todo esto.
-"Si... si, es mejor que nos retiremos a terminar nuestros preparativos. Hasta luego entonces, señor Boris." -
Boris emprendió el camino que lo llevaría a su habitación, la suerte estaba echada y solo quedaba por esperar la hora de partir. Sin embargo una sonrisa se escapó de su expresión mientras pensaba que era remotamente posible que algo de gloria lo esperara al final de todo esto.
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on jueves, marzo 08, 2012
at 20:51
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