La ceremonia estaba justo empezando cuando Libro entró, así que no pudo hablar con los otros. Escuchó atentamente el discurso de la Septa en los 10 segundos que le tomo darse cuenta que iba a empezar por la parte formal, la cual el se sabia de memoria.
Así pues, dejó que su mente divague... lo cual, sumado a la falta de sueño de la noche anterior, termino con el predecible efecto de que Libro se quedo dormido, parado como estaba, incluso con los ojos a medio cerrar.
Libro despertó sobresaltado solo para escuchar a la Septa decir "Un empuje a prosperar y a iluminar a los desamparados con ayuda... La que podamos dar", y se dio cuenta que el discurso acababa de terminar. Miró apresuradamente a su alrededor, pero parecería que nadie notó su desliz; todos los demás estaban prestándole atención a la Septa y si ella advirtió lo sucedido, no dio muestras de ello.
Alen aplaudió junto a los demás mientras ponderaba las implicaciones de lo que sus sueños le acababan de mostrar.
La primera parte parecía más una advertencia que una predicción... lo cual, francamente, era un alivio.
Era menester mantener la cautela y no decir nada equivocado a partir de ahora... en especial siendo que ni él mismo estaba seguro de qué era lo que debía asegurarse de no decir.
Podría tratarse de los sueños? Es cierto que algunos podían considerarlo como una herejía, pero lo cierto es que siempre apuntaron a que los Siete traerían la salvación. Y, para el caso, era de conocimiento popular en la Abadía; no tendría sentido intentar ocultarlo.
Un bastión... soportando una tormenta... si, hasta ahí fue claro. El fuego... obviamente es una amenaza, que puede o no estar relacionado con el otro... Al pensar en "fuego", los ojos de Libro fueron hacia una ventana. La marca de fuego, aun durante el día, era claramente visible en el cielo. Y sin embargo se siente como si es allí a donde debo dirigirme ahora.
En ese momento fue que se percató de algo interesante: la primera parte del sueño no se sentía del todo igual que los otros fragmentos del sueño. Tardó unos segundos en darse cuenta que era lo que le llamaba la atención.
Libro salió abruptamente de su contemplación cuando notó que sus compañeros estaban ahora dirigiéndose hacia él.
Así pues, dejó que su mente divague... lo cual, sumado a la falta de sueño de la noche anterior, termino con el predecible efecto de que Libro se quedo dormido, parado como estaba, incluso con los ojos a medio cerrar.
Libro despertó sobresaltado solo para escuchar a la Septa decir "Un empuje a prosperar y a iluminar a los desamparados con ayuda... La que podamos dar", y se dio cuenta que el discurso acababa de terminar. Miró apresuradamente a su alrededor, pero parecería que nadie notó su desliz; todos los demás estaban prestándole atención a la Septa y si ella advirtió lo sucedido, no dio muestras de ello.
Alen aplaudió junto a los demás mientras ponderaba las implicaciones de lo que sus sueños le acababan de mostrar.
La primera parte parecía más una advertencia que una predicción... lo cual, francamente, era un alivio.
El Búho... me entrega al León. Será posible? Necesito constatar mis sospechas, pero debo ser cuidadoso.
Era menester mantener la cautela y no decir nada equivocado a partir de ahora... en especial siendo que ni él mismo estaba seguro de qué era lo que debía asegurarse de no decir.
Podría tratarse de los sueños? Es cierto que algunos podían considerarlo como una herejía, pero lo cierto es que siempre apuntaron a que los Siete traerían la salvación. Y, para el caso, era de conocimiento popular en la Abadía; no tendría sentido intentar ocultarlo.
El contenido de los sueños, quizá? Algunos de los detalles podrían llegar a ser peligrosos... Especialmente, si mi corazonada es correcta, lo del color de las plumas. Reprimió un escalofrío al pensar en lo que creía que podría llegar a significar.Para distraerse de sus oscuros pensamientos, se volcó a la segunda parte de su sueño.
Un bastión... soportando una tormenta... si, hasta ahí fue claro. El fuego... obviamente es una amenaza, que puede o no estar relacionado con el otro... Al pensar en "fuego", los ojos de Libro fueron hacia una ventana. La marca de fuego, aun durante el día, era claramente visible en el cielo. Y sin embargo se siente como si es allí a donde debo dirigirme ahora.
En ese momento fue que se percató de algo interesante: la primera parte del sueño no se sentía del todo igual que los otros fragmentos del sueño. Tardó unos segundos en darse cuenta que era lo que le llamaba la atención.
La primera parte... no ES parte del sueño original! Es una parte nueva!Las imágenes siempre fueron demasiado fluidas, así que jamás se le ocurrió anteriormente que podían estar incompletas. Pero ahora... podían llegar a haber mas piezas faltantes en el rompecabezas? En su mente comenzaron a solidificarse sus sospechas de que, posiblemente, no hubiese sido posible alcanzar la conclusión del sueño anteriormente. Faltaban partes!
Libro salió abruptamente de su contemplación cuando notó que sus compañeros estaban ahora dirigiéndose hacia él.