Twelve siempre se maravillaba por como lucia aquel área del templo antaño aún más esplendido, aun no lograba salir de su asombro, como si fuera la vez primera que recorría aquellos pasillos, dos años atrás... Tanta historia encerrada en ese lugar, lo dejaban sin palabras, pero ahora era tiempo de ordenar un poco sus ideas, decidido a empezar por buscar a uno de los hermanos que le pudiera despejar sus dudas.
Creo que con el podré tener una amena charla.
-”Hola y sepa disculparme si le estoy molestando en sus labores diarias, pero quisiera que me cuente un poco sobre Alen y su búho”
Un hombre de túnicas marrones, y capucha holgada, como los demás acolitos, había sido interrumpido en su apurado caminar. Twelve había ido a parar con el hermano Saulmont, un hombre joven para lo que se decía que aquel sabía, pero no tan joven para el promedio de acólitos, y para quienes lo conocían, como Twelve, era simplemente hermano Saul.
-”Hum.. Que tal joven... Twelve es su nombre, ¿verdad?, no es molestia.. no...” -Y se rascó un poco la barbilla. El otro brazo hubiera puéstolo en su cintura de no ser porque llevaba un par de libros gruesos bajo el mismo.
-”Alen... Alen es un buen muchacho, no es muy dado a hablar pero... por cada palabra que no dirige a nadie es un libro que conoce de principio a fin. Muchos le dicen Libro. El Forjador lo ha dotado de una grán capacidad de aprendizaje.”
-”Y si tiene un buho es algo que yo desconocía, el hermano Tim es el único que suele subir al altillo a visitar y ocasionalmente acercarle cosas a Alen. Quizás él haya visto el animal que describes.”
-”Así que el hermano Tim, mmm... debería ir a hablar con el entonces, por casualidad ¿sabe algo de los recién llegados y donde podría encontrarse el hermano Tim en estos momentos?”
-”¿De los recien llegados?... conozco a la hermana Igraine por sus trabajos en las ciudades libres, pero solo por lo que se habla. No por que le haya visto. Sino por lo que llega a nuestros oidos. Es una gran luchadora de la verdad.”
-”Ya veo, así que para llegar a conocerla un poco mas, solo me resta hablar con ella y con Boris, si mal no recuerdo era el nombre del otro recién llegado, muchas gracias hermano Saul y disculpe las molestias” respondió Twelve, haciendo una pequeña reverencia para demostrar su agradecimiento.
-”Hum... claro joven, que La Anciana te ilumine con su sabiduría.”-Respondió entonces el acolito, acompañándolo con una leve reverencia en contestación. Tras unos breves instantes y cuando Twelve ya se estaba retirando, cual pensamiento fugaz, el hermano Saulmont levanto la cabeza.
-”Ah!...”- Pero inmediatamente cortó lo que iba a decir. La mano libre se llevo la mano a la sien y dejó escapar un susurro. -“Hum me había dicho algo mas... ¿que era...?”- bueno, si era importante regresará definió en sus pensamientos y decidió no ocupar su mente en temas ajenos y mundanos, que lo desviaban de lo que había seleccionado estudiar aquella noche.
Mientras se alejaba, Twelve empezó por intentar ordenar sus mezclados pensamientos...
-”¿Que?” - Dijo el hermano Salumont volviéndose - “hum Si... me imaginé que volverías. Calculo que estará durmiendo en su habitación, la mas cercana a las escaleras que dan al Altillo en el piso superior.”
-”Muchas gracias nuevamente.”-Twelve se inclino un poco para agradecerle y luego dio media vuelta y se retiro de alli.
Espero que puedan contarme un poco mas sobre mis nuevos acompañantes, el mundo es demasiado amplio, aun tengo mucho que aprender, rezo a los dioses que esta vida me alcance para lograr aprender y comprender todo lo que el mundo pueda enseñarme.Mientras recorría el templo se detenía de vez en cuando admirando los pasillos por los que andaba. Y girando su cabeza en todas direcciones en cada intersección encontró un posible objetivo de sus consultas.
Creo que con el podré tener una amena charla.
-”Hola y sepa disculparme si le estoy molestando en sus labores diarias, pero quisiera que me cuente un poco sobre Alen y su búho”
Un hombre de túnicas marrones, y capucha holgada, como los demás acolitos, había sido interrumpido en su apurado caminar. Twelve había ido a parar con el hermano Saulmont, un hombre joven para lo que se decía que aquel sabía, pero no tan joven para el promedio de acólitos, y para quienes lo conocían, como Twelve, era simplemente hermano Saul.
-”Hum.. Que tal joven... Twelve es su nombre, ¿verdad?, no es molestia.. no...” -Y se rascó un poco la barbilla. El otro brazo hubiera puéstolo en su cintura de no ser porque llevaba un par de libros gruesos bajo el mismo.
-”Alen... Alen es un buen muchacho, no es muy dado a hablar pero... por cada palabra que no dirige a nadie es un libro que conoce de principio a fin. Muchos le dicen Libro. El Forjador lo ha dotado de una grán capacidad de aprendizaje.”
-”Y si tiene un buho es algo que yo desconocía, el hermano Tim es el único que suele subir al altillo a visitar y ocasionalmente acercarle cosas a Alen. Quizás él haya visto el animal que describes.”
-”Así que el hermano Tim, mmm... debería ir a hablar con el entonces, por casualidad ¿sabe algo de los recién llegados y donde podría encontrarse el hermano Tim en estos momentos?”
-”¿De los recien llegados?... conozco a la hermana Igraine por sus trabajos en las ciudades libres, pero solo por lo que se habla. No por que le haya visto. Sino por lo que llega a nuestros oidos. Es una gran luchadora de la verdad.”
-”Ya veo, así que para llegar a conocerla un poco mas, solo me resta hablar con ella y con Boris, si mal no recuerdo era el nombre del otro recién llegado, muchas gracias hermano Saul y disculpe las molestias” respondió Twelve, haciendo una pequeña reverencia para demostrar su agradecimiento.
-”Hum... claro joven, que La Anciana te ilumine con su sabiduría.”-Respondió entonces el acolito, acompañándolo con una leve reverencia en contestación. Tras unos breves instantes y cuando Twelve ya se estaba retirando, cual pensamiento fugaz, el hermano Saulmont levanto la cabeza.
-”Ah!...”- Pero inmediatamente cortó lo que iba a decir. La mano libre se llevo la mano a la sien y dejó escapar un susurro. -“Hum me había dicho algo mas... ¿que era...?”- bueno, si era importante regresará definió en sus pensamientos y decidió no ocupar su mente en temas ajenos y mundanos, que lo desviaban de lo que había seleccionado estudiar aquella noche.
Mientras se alejaba, Twelve empezó por intentar ordenar sus mezclados pensamientos...
Mmm.. así que solo me resta hablar con los recién llegados para saber un poco mas sobre ellos, pero primero lo principal, hablar con Tim para conocer algo mas sobre Alen, esto es muy emocionante, asi que solo me resta ir a ver a Tim primero asi que a ver a... por un momento todo cierra y Twelve finalmente reacciona...-”¿Donde era que estaba el hermano Tim?” - rápidamente Twelve volvió sobre sus pasos para intentar alcanzar al hermano Saul e intentar preguntarle.
-”¿Que?” - Dijo el hermano Salumont volviéndose - “hum Si... me imaginé que volverías. Calculo que estará durmiendo en su habitación, la mas cercana a las escaleras que dan al Altillo en el piso superior.”
-”Muchas gracias nuevamente.”-Twelve se inclino un poco para agradecerle y luego dio media vuelta y se retiro de alli.
Mmm... esta durmiendo, creo que sera mejor dejarle descansar, aunque tal vez... NO debo dejarle descansar, mañana ya hablare con el hermano Tim, creo que sera mejor que yo también vaya a descansar, hoy fue un largo día.Asi, Twelve se dirigió a sus aposentos a descansar para esperar la tácita promesa del mañana.
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on miércoles, diciembre 14, 2011
at 9:46
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