La mañana siguiente encontró a Libro en un humor extraño. Paso la noche en vela, como de costumbre, pensando en su situación y su visión, pero esta vez yendo por derroteros que antes jamas se le habían ocurrido.
Tanto tiempo buscando la respuesta en libros, y ahora una parte de ella se me revela como parte de los eventos acontecidos... es cierto que no podría haber entendido esta parte antes, pero cuanto realmente estaba basado en cosas como esta? O cuanto estaría, a lo mejor, en la gente?
Gente a la que todo este tiempo estuve ignorando para encontrar la respuesta... y ahora no tengo la pregunta.
Mientras musitaba esto su mirada fue a posarse sobre el joven acolito que estaba, en ese momento, ordenando algunas cosas en su escritorio. Hasta donde podía recordar, no había trabado palabra con el desde el momento en que se presento. (Como era su nombre? Algo con T... Tom? No, Tom no era...)
Y ahora pensar que... a lo mejor, la respuesta podía estar en el?
Impulsivamente, sin tener realmente algo que decir, se dispuso a hablarle al muchacho, que quedo atónito al escuchar su voz.
- "Desde... desde hace cuanto que estas en el monasterio?"
- "¿Q-Que?" - Respondió el hermano (mmm Toto?), tratando de darse a la idea de que el hermano Alen le había dirigido la palabra.
De inmediato trató de recobrar la compostura. - "De-d-desde hace año y medio Señor , digo... hermano Alen" -Logró soltar el hermano Torn en un vano intento de aparentar seguridad.
Como siempre, presuroso a terminar sus tareas terminó de ordenar algunos libros y volvió a su asiento, donde se quedó mirando a un vago espacio del piso a una cierta distancia delante de él, lanzando ocasionales y nerviosas miradas hacia aquellas cosas que estaban potencialmente desordenadas.
Troll, no estimaba que volvieran a dirigirle la palabra...
Libro, por supuesto, se esperaba una reacción como esta. Era posible que el joven hubiese esperado mas escuchar una voz dentro de una cripta que en su habitación... Contempló brevemente la posibilidad de proseguir la conversación, pero la descartó de inmediato; era evidente que sus palabras solo lograrían incomodar a... Todd?... y no servirían de nada. Libro suspiró y comenzó su lectura matutina de la Estrella, sin mucho entusiasmo.
Convencido, como estaba, de que eso era toda a lo que iba a llegar la conversación, Libro se sorprendió al escuchar la voz del joven.
- "Hermano Alen... ¿va estarse retirando del monasterio por lo que oí? ¿Eso será una aventura digna de escribirse?, ¿verdad? Alguien que sabe tanto del mundo como usted teniendo oportunidad de ver todo de cerca..."- Se animó finalmente Tute. Teniendo en cuenta que casi todo su tiempo en las vestiduras de los 7 la habia hecho practicamente al servicio de Libro, esto era toda una revolución.
- "Ah... si, es cierto" respondió pasados unos segundos, recuperándose de la sorpresa "voy a estar partiendo del monasterio mañana mismo. Es... la culminación de los deseos del Septón Osmund, y parte de la Visión a la que me estuve abocando por tantos años, así que el resultado debería ser digno de, cuando menos, un tratado menor por un bardo mediocre." dijo, esbozando una sonrisa tentativa.
Tol claramente no habia entendido el retruécano... Si es que eso era si es que eso era lo que Libro quizo decir.
"¿Un tratado menor?... me temo que no comprendo hermano Alen."- Exclamo con una inocencia realmente transparente en sus palabras.
Al ver que el hermano Alen esbozó una leve faccion de fastidio se apuró a arreglarlo - "Ah... Claro... ¡ya entendí!" - Dijo Tall finalmente soltando una risita nerviosa. -"¿Y a donde se dirigirá?"-
- “En un principio, iremos por la ruta del comercio como si nos dirigieramos a Bastión de Tormentas. Luego... el Oculto nos guiará.”
En cuanto “Ted” hubo salido de la habitación se dirigió hacia donde seguramente estarían esperándolo sus nuevos compañeros de viaje. Hizo un pequeño esfuerzo mental para recordarlos... Boris, el Aprendiz de la Septa... Twelve, el Hombre de Armas... y entró al salón.
Tanto tiempo buscando la respuesta en libros, y ahora una parte de ella se me revela como parte de los eventos acontecidos... es cierto que no podría haber entendido esta parte antes, pero cuanto realmente estaba basado en cosas como esta? O cuanto estaría, a lo mejor, en la gente?
Gente a la que todo este tiempo estuve ignorando para encontrar la respuesta... y ahora no tengo la pregunta.
Mientras musitaba esto su mirada fue a posarse sobre el joven acolito que estaba, en ese momento, ordenando algunas cosas en su escritorio. Hasta donde podía recordar, no había trabado palabra con el desde el momento en que se presento. (Como era su nombre? Algo con T... Tom? No, Tom no era...)
Y ahora pensar que... a lo mejor, la respuesta podía estar en el?
Impulsivamente, sin tener realmente algo que decir, se dispuso a hablarle al muchacho, que quedo atónito al escuchar su voz.
- "Desde... desde hace cuanto que estas en el monasterio?"
- "¿Q-Que?" - Respondió el hermano (mmm Toto?), tratando de darse a la idea de que el hermano Alen le había dirigido la palabra.
De inmediato trató de recobrar la compostura. - "De-d-desde hace año y medio Señor , digo... hermano Alen" -Logró soltar el hermano Torn en un vano intento de aparentar seguridad.
Como siempre, presuroso a terminar sus tareas terminó de ordenar algunos libros y volvió a su asiento, donde se quedó mirando a un vago espacio del piso a una cierta distancia delante de él, lanzando ocasionales y nerviosas miradas hacia aquellas cosas que estaban potencialmente desordenadas.
Troll, no estimaba que volvieran a dirigirle la palabra...
Libro, por supuesto, se esperaba una reacción como esta. Era posible que el joven hubiese esperado mas escuchar una voz dentro de una cripta que en su habitación... Contempló brevemente la posibilidad de proseguir la conversación, pero la descartó de inmediato; era evidente que sus palabras solo lograrían incomodar a... Todd?... y no servirían de nada. Libro suspiró y comenzó su lectura matutina de la Estrella, sin mucho entusiasmo.
Convencido, como estaba, de que eso era toda a lo que iba a llegar la conversación, Libro se sorprendió al escuchar la voz del joven.
- "Hermano Alen... ¿va estarse retirando del monasterio por lo que oí? ¿Eso será una aventura digna de escribirse?, ¿verdad? Alguien que sabe tanto del mundo como usted teniendo oportunidad de ver todo de cerca..."- Se animó finalmente Tute. Teniendo en cuenta que casi todo su tiempo en las vestiduras de los 7 la habia hecho practicamente al servicio de Libro, esto era toda una revolución.
- "Ah... si, es cierto" respondió pasados unos segundos, recuperándose de la sorpresa "voy a estar partiendo del monasterio mañana mismo. Es... la culminación de los deseos del Septón Osmund, y parte de la Visión a la que me estuve abocando por tantos años, así que el resultado debería ser digno de, cuando menos, un tratado menor por un bardo mediocre." dijo, esbozando una sonrisa tentativa.
"¿Un tratado menor?... me temo que no comprendo hermano Alen."- Exclamo con una inocencia realmente transparente en sus palabras.
Al ver que el hermano Alen esbozó una leve faccion de fastidio se apuró a arreglarlo - "Ah... Claro... ¡ya entendí!" - Dijo Tall finalmente soltando una risita nerviosa. -"¿Y a donde se dirigirá?"-
- “En un principio, iremos por la ruta del comercio como si nos dirigieramos a Bastión de Tormentas. Luego... el Oculto nos guiará.”
En cuanto “Ted” hubo salido de la habitación se dirigió hacia donde seguramente estarían esperándolo sus nuevos compañeros de viaje. Hizo un pequeño esfuerzo mental para recordarlos... Boris, el Aprendiz de la Septa... Twelve, el Hombre de Armas... y entró al salón.
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on lunes, diciembre 19, 2011
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